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Así piensa Motilla. El punto limpio de Motilla del Palancar: un entorno de vergüenza

La situación del entorno del punto limpio de Motilla del Palancar centra este nuevo artículo de opinión de Jesús Ángel Gómez Molina, portavoz del grupo municipal del Partido Popular.

A través de este texto, el autor denuncia la acumulación de residuos en los alrededores de estas instalaciones y reclama medidas de limpieza, mantenimiento y vigilancia para evitar que el espacio vuelva a convertirse en un punto de abandono de residuos

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El punto limpio de Motilla del Palancar: un entorno de vergüenza

Hay ocasiones en las que las palabras sobran porque las imágenes hablan por sí solas. Y las fotografías del entorno del punto limpio de Motilla del Palancar son, sencillamente, desoladoras. Las fotos fueron hechas el día 8 de agosto, hoy, día 8 de septiembre, hace un mes. Esta mañana he pasado por el punto limpio, y no solo esta lo que había, sino que está muchísimo peor. UNA AUTENTICA VERGÜENZA.

Muebles destrozados, restos de electrodomésticos, plásticos, maderas, piezas de mobiliario, escombros y todo tipo de residuos acumulados por el suelo. Un paisaje de suciedad y abandono que nada tiene que ver con lo que debería representar un punto limpio.

Porque precisamente para eso existen estas instalaciones: para gestionar correctamente los residuos, proteger el medio ambiente y evitar que nuestros campos y caminos se conviertan en vertederos. El propio Ayuntamiento de Motilla del Palancar informa de que dispone de un punto limpio para depositar residuos que no cuentan con un contenedor específico o que, por su volumen, no pueden gestionarse mediante los contenedores habituales. Además, existe un servicio municipal de recogida de voluminosos previa solicitud.

Sin embargo, las imágenes plantean una pregunta inevitable: ¿es esta la imagen que debe ofrecer el entorno de un servicio destinado precisamente a cuidar el medio ambiente?

Esto no es un punto limpio: esto es un vertedero

No hace falta exagerar. Basta con mirar.

Lo que muestran las fotografías es una enorme acumulación de residuos fuera de los espacios que deberían estar destinados a su correcta gestión. Un auténtico caos de muebles, televisores o aparatos, maderas, plásticos y restos diversos extendidos por el terreno.

Y lo más preocupante es el entorno.

Estamos hablando de una zona rodeada de campo y vegetación. Un lugar donde debería extremarse el cuidado y la vigilancia para evitar vertidos incontrolados, incendios, etc. Sin embargo, la sensación que transmiten estas imágenes es justamente la contraria: la de un abandono total.

Es difícil pedir a los vecinos conciencia medioambiental cuando la imagen que se encuentran al llegar o pasar por el punto limpio es esta.

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La responsabilidad no puede ser solo de unos ni de otros

También hay que decir las cosas con claridad: quien abandona residuos de forma incorrecta tiene su parte de responsabilidad. No se puede justificar que nadie convierta los alrededores de una instalación en un basurero.

Pero sería demasiado fácil que las administraciones se limitaran a señalar al ciudadano y lavarse las manos.

Cuando una situación así se prolonga o alcanza estas dimensiones, la pregunta también debe dirigirse a quienes tienen la responsabilidad de gestionar, vigilar y mantener el espacio. ¿Cuánto tiempo llevan ahí esos residuos? ¿Por qué no se han retirado? ¿Existe vigilancia suficiente? ¿Se controla realmente lo que ocurre en el entorno? ¿Hay una limpieza y mantenimiento periódico?

Las imágenes son la clara respuesta. NO

Porque una cosa es que alguien cometa un acto incívico y otra muy distinta es que ese acto permanezca allí hasta acabar formando un paisaje de abandono.

Motilla merece algo mucho mejor

Motilla del Palancar no merece que uno de sus servicios medioambientales presente, en su entorno, una imagen semejante.

Un punto limpio debería ser un ejemplo de orden, limpieza y buena gestión. Debería transmitir que el municipio se toma en serio el reciclaje y la protección del entorno. No puede convertirse en el lugar al que todo el mundo sabe que puede ir a tirar cualquier cosa, a cualquier hora y de cualquier manera.

Y si eso está ocurriendo, hay que actuar.

No mañana. No cuando llegue una campaña electoral. No después de que las fotografías circulen durante semanas.

Ahora.

Hace falta limpiar completamente la zona, retirar los residuos acumulados, revisar el vallado y los accesos, reforzar la vigilancia y, si es necesario, instalar cámaras donde legalmente proceda. Pero, sobre todo, hace falta impedir que, una vez limpiado, vuelva a ocurrir.

Porque limpiar una vez y después olvidarse del problema no es gestionar: es esconder temporalmente la suciedad.

Un problema ambiental y también de imagen

Estas fotografías no solo hablan de basura.

Hablan de la imagen que ofrecemos de nuestro pueblo. Hablan del respeto que tenemos por nuestro entorno. Hablan de si realmente creemos en el reciclaje o si todo queda muy bien en los folletos y en las campañas institucionales, pero luego la dejadez, el abandono y la total falta de implicación por parte de quien nos gobierna, nos devuelva a la cruda realidad: suciedad, abandono y total y absoluto abandono.

El Ayuntamiento afirma estar concienciado con la importancia de la gestión adecuada de los residuos y cuenta con un punto limpio y con un sistema de recogida de voluminosos. Precisamente por eso, las imágenes resultan todavía más difíciles de entender: si existen los servicios, hay que garantizar que funcionen y que su entorno no acabe convertido en una acumulación permanente de desperdicios.

Ya está bien de mirar hacia otro lado-

Quizá ha llegado el momento de dejar de normalizar lo que no es normal.

No es normal que los alrededores de un punto limpio parezcan un vertedero.
No es normal que muebles y residuos permanezcan abandonados en el entorno.
No es normal que el servicio destinado a proteger el medio ambiente ofrezca una imagen tan vergonzosa.

Los vecinos tienen derecho a exigir explicaciones y soluciones. Y los responsables municipales tienen la obligación de responder, actuar y mantener en condiciones los servicios públicos.

Porque esto no va de buscar culpables para hacer política. Va de algo mucho más sencillo: queremos un pueblo limpio y un entorno que no dé vergüenza enseñar.

Las fotografías están ahí.

Ahora la pregunta es: ¿cuánto tiempo más van a seguir estando los residuos?

Motilla del Palancar merece un punto limpio de verdad, no un entorno abandonado, un vertedero a cielo abierto.

Ya no hacen falta más excusas. Hace falta limpieza, vigilancia, mantenimiento y soluciones.

Jesús Angel Gómez Molina
Portavoz del grupo municipal del Partido Popular

Las opiniones expresadas en este artículo pertenecen exclusivamente a su autor.

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