Así piensa Motilla. Gobernar es decidir, pero con la gente
¿Hasta qué punto deben los vecinos y vecinas participar en la toma de decisiones públicas o limitarse a delegar su confianza en las urnas cada cuatro años? Reflexionar sobre el equilibrio entre la democracia representativa y la participativa es el punto de partida de la firma invitada de esta semana. El concejal responsable de área, Ignacio Casillas, analiza a través del Plan Corresponsables del Ayuntamiento de Motilla cómo la implicación directa de las familias, la transparencia y el liderazgo institucional han permitido multiplicar la inversión en conciliación hasta superar los 120.000 euros, demostrando que en el ámbito local también se puede gobernar escuchando y decidiendo junto a la ciudadanía.
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GOBERNAR ES DECIDIR, PERO CON LA GENTE
Uno de los viejos debates de la política tiene que ver con cuánto debe participar la ciudadanía en la toma de decisiones. Unos señalan que la democracia representativa delega toda la responsabilidad —y, por tanto, todo el poder— en los representantes que elegimos cada cuatro años. Otros advierten que la democracia es el poder del pueblo, y no solo de unos pocos, y que los vecinos y vecinas deberían sentarse en la mesa donde se elaboran las políticas públicas: como decía Rousseau, no se puede representar a quien no está presente.
Ambas tesis tienen argumentos a favor y en contra. Quienes defienden la representación pura recuerdan que la ciudadanía no siempre dispone del tiempo ni de la información para implicarse; y no faltan ejemplos de referéndums o votaciones con tan poca participación que acabaron decidiendo, en nombre de todos, pequeños grupos de interés bien organizados. Quienes defienden la participación replican que un proyecto capaz de recoger todas las opiniones tendrá más posibilidades de éxito, y que los vecinos y vecinas tienen derecho a decidir sobre aquello que luego condicionará su día a día.
Hoy traigo un ejemplo de política pública en el que, desde el Ayuntamiento de Motilla, hemos intentado conjugar lo mejor de los dos modelos: el Plan Corresponsables.
Este proyecto, cofinanciado por el gobierno nacional, el autonómico y la Diputación Provincial, responde a una necesidad cada vez más acuciante en nuestro municipio: ofrecer a las familias servicios para conciliar la vida laboral y personal. Esto tiene un especial interés para las mujeres, pues sabemos que son ellas quienes reducen mayoritariamente sus jornadas para hacerse cargo de los cuidados.
Como concejal responsable del servicio —y persona que no tiene hijos— siempre pensé que era imprescindible tener en cuenta a las familias que lo iban a utilizar para conocer mejor sus necesidades, sus horarios y su opinión. Por eso hicimos lo siguiente:
- Organizar al menos tres reuniones al año —al principio, a mitad y al final de curso— con las familias usuarias, para explicar cómo se financia el servicio (una parte el Ayuntamiento, otra las cuotas de las familias y otra el resto de administraciones) y decidir juntos, con el asesoramiento de las trabajadoras del Centro de la Mujer, las cuestiones de horarios, espacios y cuotas.
- Facilitar un resumen de cada reunión a las familias que no han podido asistir, porque también les afectan las decisiones que allí se toman.
- Elaborar una encuesta anónima cada curso para valorar lo positivo y lo negativo.
- Entender que quien lleva las modificaciones al pleno es el Ayuntamiento: participar no es delegar, y debe ser la administración quien lidere los acuerdos y los haga viables legal y económicamente.
Con este método tratábamos de esquivar el riesgo que señalaba al principio —que decidan solo unos pocos—: por eso el resumen y la encuesta llegan también a quien no puede venir.
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En estos años el Ayuntamiento de Motilla ha pasado de invertir apenas 10.000 euros en conciliación para mayores de 3 años (lo que se destinaba a la escuela de verano) a más de 120.000, con uno de los servicios de horarios más amplios y accesibles de toda la provincia.
Pero no se queden con ese dato, aunque siempre importe: quédense con que es un servicio que hemos construido entre todas y todos. Ayuntamiento, AMPA, madres y padres, trabajadoras del Centro de la Mujer.
De la última encuesta que hemos elaborado —y que siempre dejamos publicada en la web, tanto lo bueno como lo malo— se extraen algunos datos interesantes:
- El 90 % de las personas usuarias volverá a utilizar el servicio.
- El Ayuntamiento y la gestión del plan reciben una valoración positiva de más del 80 % de las encuestadas.
- La mayoría de las críticas se refieren a la falta de actividades en días concretos.
En la parte cualitativa —donde los vecinos y vecinas pueden escribir con libertad— algunas encuestadas señalan que el servicio mejora año a año y que se tienen en cuenta sus opiniones.
Este año el Plan Corresponsables vuelve a arrancar, y lo hace con más personal, más plazas y más voluntad que nunca para seguir ayudando a las familias a conciliar y a los niños y niñas a complementar su educación.
No confundamos la política —la lucha por el poder— con las políticas —las decisiones públicas— ni con los políticos —quienes nos dedicamos a ella—. En Motilla hemos demostrado que entre todas y todos también podemos gestionar lo público. No solo hay que decidir para la gente: también hay que hacerlo con ella.
En el siguiente enlace pueden encontrar los Informes de Evaluación del Plan Corresponsables.
Ignacio Casillas Sáiz
Concejal del PSOE en Motilla del Palancar
Las opiniones expresadas en este artículo pertenecen exclusivamente a su autor.
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