El AVE se consolida pero sigue sin resolverse el acceso a la estación
Este 19 de diciembre se cumplirán siete años de la puesta en servicio del AVE Madrid-Cuenca-Valencia, una infraestructura llamada a marcar un antes y un después en la historia de Cuenca cuya llegada, en plena crisis económica, no produjo el beneficio inmediato que a comienzos de siglo muchos preveían, pero que poco a poco ha ido consolidándose hasta el punto de ir aumentando año a año el número de personas que se suben o bajan de algún tren en la estación Fernando Zóbel.
Así, a falta de que en los próximos días Renfe ofrezca datos de 2017, durante sus primeros seis años de vida, entre finales de 2010 y 2016, fueron un millón y medio los viajeros que hicieron uso de esta infraestructura con salida o llegada en la capital conquense. Solo el pasado año, 2016, se contabilizaron 300.000 viajeros, un 5 por ciento más que el año anterior, porcentaje de incremento que en septiembre de este año rondaba ya el 7 por ciento con respecto al anterior, según datos ofrecidos entonces por el ministro de Justicia, Rafael Catalá.
Por destinos, el trayecto entre Madrid y Cuenca es el que concentra la mayor demanda, más del 60 por ciento de los viajeros, aunque los viajes más económicos y rápidos son los Cuenca-Albacete.
Las Noticias ha pedido a distintos colectivos y representantes políticos su opinión sobre lo que el AVE ha significado para la ciudad, y lo cierto es que nadie niega su importancia, pero tampoco quien tire cohetes. La mayoría lo valora, sí, pero con matices.
Para Antonio Gómez, de la Federación de Asociaciones de Vecinos y Usuarios de Cuenca, el AVE es “lo mejor que ha llegado a Cuenca”, porque permite una comunicación rápida con un buen número de localidades españoles, pero hace hincapié en que la ciudad “tuvo muy mala suerte” porque su puesta en marcha se produjo “justo cuando llegó la crisis”, lo que “paralizó la construcción. Si no fuera por eso ahora la estación no estaría tan lejos y habría barrios nuevos por ahí”.
Lamenta, además, que en todo este tiempo no se haya mejorado la conexión con el centro con la construcción de un corredor. “Es el mayor problema, porque la ciudad no se ha modernizado con el AVE. Seguimos en la edad de piedra”, lamenta.
Fuente: Las Noticias de Cuenca.
