El símbolo de la jardinera
Con la llegada de la primavera, Motilla del Palancar vuelve a demostrar que los pequeños gestos también construyen pueblo. Igual que ocurre con tradiciones tan arraigadas como el canto de los Mayos, que forman parte de la identidad colectiva de generaciones de motillanos, también existen acciones cotidianas capaces de mejorar nuestro entorno y fortalecer el sentimiento de comunidad.
El siguiente artículo, escrito por Ángel Castiblanque Sáiz, reflexiona sobre la importancia de la implicación vecinal, el compromiso colectivo y el valor de esas pequeñas acciones que pueden transformar la imagen y la vida de un pueblo. “El símbolo de la jardinera” es una invitación a mirar Motilla del Palancar con más sensibilidad, cariño y responsabilidad compartida.
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“Como pago impuestos…que lo haga el Ayuntamiento”.
“…Mucha gente pequeña,
en lugares pequeños,
haciendo cosas pequeñas,
pueden cambiar el mundo”.
(Eduardo Galeano)
El símbolo de la jardinera.
A menudo escuchamos decir, incluso lo decimos nosotros mismo, eso de: “como pago impuestos, que lo haga el Ayuntamiento”.
Es cierto, el Ayuntamiento se tiene que responsabilizar de una serie de servicios y tareas como: recoger la basura, limpiar las calles, del alumbrado público, de la red de alcantarillado, el suministro de agua potable, mantenimiento de parques y jardines, etc.
Pero no es menos cierto que los vecinos, podemos, debemos colaborar en mantener el pueblo limpio, libre de basura en los alrededores de los contenedores, cuidando el mobiliario público…

El arreglo y reposición de daños producidos por actos vandálicos , supone un gasto muy cuantioso que se detrae del presupuesto municipal y se podría dedicar a otras acciones que repercuten en la mejora del pueblo y en todos los vecinos.
En pueblos muy pequeños, donde el presupuesto es escaso, aún existe la costumbre de hacer trabajos comunitarios de manera voluntaria, para mejorar determinados lugares del municipio.
John F. Kennedy dijo en su discurso de investidura: “No pienses qué puede hacer tu país por ti. Piensa qué puedes hacer tú por tu país”.

Pues esa misma pregunta nos podemos hacer nosotros hoy, ¿qué puedo hacer yo por mi pueblo Motilla del Palancar?”.
Tenemos nuestra casa confortable, con todas las comodidades. Pero si consideramos nuestras calles, nuestros jardines, nuestros parques…como continuidad de nuestras casas…nos gustará que estén bien cuidadas y eso es tarea y responsabilidad de todos nosotros, eso es un valor añadido a nuestras casas, a nuestro entorno.

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El símbolo de la jardinera, no es otra cosa que la de hacer un pequeño gesto, una pequeña llamada de atención a que todos podemos hacer una pequeña acción que mejore nuestro pueblo, que cambie nuestro pueblo.
Cuando viajamos, podemos ver lugares donde por la acción de los vecinos, decoran sus calles con macetas, con flores, haciendo de ese espacio una belleza que alegra la vista, el espíritu y consigue el deleite y gozo de los visitantes. Todos tenemos esas imágenes en nuestros recuerdos.

Motilla del Palancar, nuestro pueblo, será lo que las motillanas y motillanos queramos que sea.
El símbolo de la jardinera empieza con la acción de fijar la mirada en esas jardineras, que tenemos junto al paso subterráneo de lo que llamamos el desvíe y de manera sencilla, con plantas sencillas, poner vida en ellas y realizar un trabajo sencillo de manera voluntaria.
Sí, podemos pensar que lo haga el Ayuntamiento, pero también podemos dar el paso de hacerlo nosotros.

Y lo bonito es que el símbolo de la jardinera ha provocado la implicación de más vecinas y vecinos…unos aportando plantas de sus jardines, otros regando, otros quitando alguna hierba o aportando algo de mantillo.
Y aún hay algunas zonas, pequeños espacios, donde se pueden fijar las miradas y con gestos pequeños, personas pequeñas, cambiar nuestro pueblo.
¿Nos imaginamos cómo se verían las calles de nuestro pueblo, de nuestra Motilla, poniendo macetas, flores, en balcones y ventanas?

Seguro que nos sorprenderíamos, de manera colectiva, a nosotros mismos.
Si miramos con querencia, con sensibilidad, con cariño, con amor a nuestro pueblo…Motilla será lo que nosotros queramos que sea.
Me resisto a admitir que Motilla es el pueblo del “ea” el que “da igual”…
El rico y variado tejido asociativo, nos demuestra que hay implicación y compromiso.

Por todo ello, si ponemos en práctica una mirada sensible, voluntaria, comunitaria, podremos, de manera sencilla, cambiar nuestro pueblo Motilla del Palancar-Cuenca.
Que el símbolo de la jardinera nos convoque a ello.
Porque fueron, somos
Porque somos, serán
Ángel Castiblanque
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