Entre homenajes y reivindicación, los futres regresaron a las calles de Motilla del Palancar esta Semana Santa
Las calles de Motilla del Palancar volvieron a convertirse esta Semana Santa en un recorrido de escenas populares con la colocación de los tradicionales futres o peleles. Esta práctica, profundamente arraigada en la localidad, transforma balcones y fachadas en escenarios donde cuelgan figuras elaboradas por los propios vecinos.
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Una tradición con significado
Los peleles, confeccionados con ropa vieja y rellenos de paja o trapos, volvieron a ocupar su lugar en balcones y calles, tal y como marca la tradición. En muchos casos, estas figuras adoptaron formas simbólicas o caricaturescas, manteniendo el carácter satírico que históricamente ha definido esta costumbre.
El momento central llegó con el manteo de los futres, cuando los participantes lanzaron los muñecos al aire con mantas, en una escena que reunió a numerosos vecinos. Este gesto simboliza dejar atrás lo negativo y dar paso a una nueva etapa marcada por la alegría y la renovación.
Escenas por todo el municipio
Las composiciones pudieron verse en diferentes puntos, como la calle Virgen, calle Sol, avenida del Riato o vías como Doctor Fleming y Doctor Vicente Vega, entre otras ubicaciones. En cada una de ellas, los vecinos recrearon escenas con muñecos elaborados a mano, manteniendo viva la esencia de esta tradición.
Mientras algunas propuestas apostaron por el humor y la sátira habituales, otras introdujeron enfoques más actuales, evidenciando la capacidad de esta costumbre para adaptarse con el paso del tiempo.
Entre el homenaje y la reivindicación
Este año, los futres volvieron a reflejar tanto el lado más cercano como el más reivindicativo de la tradición. Entre ellos, pudo verse un homenaje realizado por Eduardo Silvino a su suegro, Enrique, junto a otras composiciones centradas en cuestiones sociales.

Distintos montajes abordaron temas de actualidad como la violencia de género, los conflictos internacionales o diversas cuestiones sociales. A través de carteles, escenas y elementos simbólicos, los vecinos utilizaron esta tradición como una forma de expresión y reflexión colectiva.







Recuperar y conservar las costumbres
La celebración volvió a poner de manifiesto el esfuerzo por mantener vivas las tradiciones locales. Iniciativas como esta no solo permiten conservar prácticas del pasado, sino que también refuerzan la identidad cultural y el arraigo en el municipio.
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