Actualidad

¿Y si Cuenca se quedara sin comercio?

Tiendas de ropa, zapaterías, carnicerías, fruterías, agencias de viaje, inmobiliarias, droguerías, librerías… Buena parte del pequeño comercio local ha amanecido este miércoles con sus puertas cerradas y precintadas y carteles de “Se vende porque no se vende”. Una acción organizada por la Agrupación Provincial del Comercio y la CEOE-Cepyme Cuenca que busca concienciar a la población de la necesidad de consumir en Cuenca para evitar que sigan cerrando negocios y pueda llegar el día en que la ciudad se quede sin tiendas y, los ciudadanos, sin acceso directo a unos productos en muchos casos básicos.

De existir unos 600 comercios solo en Cuenca capital, la cifra se ha reducido a 400 en los últimos diez años, un tiempo durante el que se han cerrado en torno a 400 establecimientos comerciales. Porque, aunque también ha habido nuevas aperturas, no pocos negocios han tenido una vida efímera, sin llegarse a consolidar. Con ello, se han perdido en torno a 1.200 empleos y ahora está en riesgo la continuidad de otros 2.500.

La competencia on-line, que impide que el gasto de los consumidores se quede en Cuenca, los viajes de fin de semana para comprar en grandes ciudades como Madrid o Valencia y, sobre todo, la despoblación, con la pérdida de 22.000 habitantes desde 2011, han puesto contra las cuerdas a un sector que, además del empleo directo (hay 6.000 trabajadores en toda la provincia) e indirecto que genera, se considera fundamental tanto para prestar un servicio “cercano y de calidad” a la ciudadanía como para ambientar y dar vida a las ciudades, que sin los escaparates de las tiendas quedarían “desoladas”, en palabras de Ana Miralles.

Preocupa especialmente la “desbandada de jóvenes”, con numerosos conquenses “que tienen que marcharse en busca de oportunidades adecuadas a su formación”, mientras que los que deciden quedarse y apuestan por abrir un comercio “cerrarán y se irán si no reciben apoyo”. Un hecho que está haciendo que “muchos conquenses no puedan vivir en esta ciudad tan bonita” y que se teme que pueda ir a más. “Han cerrado muchos negocios y los que seguimos abiertos no sabemos cuánto tiempo más podremos aguantar”, advierte Miralles.

Ante el temor a que la situación se vuelva insostenible, el sector ha apostado por esta acción reivindicativa que junto al cierre de negocios ha consistido en la celebración de una concentración y en la lectura de un manifiesto en Carretería.

Leer Noticia Completa...

Fuente: Las Noticias de Cuenca